Como seres humanos, la música juega un papel fundamental en nuestra identidad, cultura, herencia y creencias espirituales. Es un medio poderoso que puede afectarnos a todos profundamente. Incorporar la música dentro de un plan de salud, no necesariamente puede curar a las personas, pero puede llegar a ser un excelente vulcanizador de los tratamientos médicos, asegura Pedro Luis Cobiella, director de la red de salud Hospiten

Tocar un instrumento musical, ser parte de un coro o en una banda, escuchar música: todas estas son formas en las que podemos participar en la música. Nos ayudan a conectarnos con nosotros mismos y con los demás. La música puede ser emocionante o relajante, alegre o conmovedora. Puede remover recuerdos y resonar poderosamente con nuestros sentimientos, ayudándonos a expresarlos y comunicarnos con los demás.

En musicoterapia, los musicoterapeutas aprovechan las cualidades innatas de la música para apoyar a personas de todas las edades y habilidades y en todas las etapas de la vida; desde ayudar a los recién nacidos a desarrollar vínculos saludables con sus padres, hasta ofrecer cuidados paliativos vitales, sensibles y compasivos al final de la vida.

Todos tienen la capacidad de responder a la música, y la musicoterapia utiliza esta conexión para facilitar cambios positivos en el bienestar emocional y la comunicación a través del compromiso en la interacción musical en vivo entre el cliente y el terapeuta. Puede ayudar a desarrollar y facilitar las habilidades de comunicación, mejorar la autoconfianza y la independencia, mejorar la autoconciencia y la conciencia de los demás, mejorar las habilidades de concentración y atención.

La relación terapéutica que se establece y desarrolla a través de la interacción musical en vivo y el juego entre un terapeuta y un cliente son fundamentales para el funcionamiento de la musicoterapia. Se puede utilizar una amplia gama de estilos e instrumentos musicales, incluida la voz, y la música a menudo se improvisa. El uso de la música de esta manera permite a los clientes crear su propio lenguaje musical único en el que explorar y conectarse con el mundo y expresarse.

La musicoterapia es una intervención clínica psicológica establecida, impartida por musicoterapeutas registrados para ayudar a las personas cuyas vidas se han visto afectadas por lesiones, enfermedades o discapacidades mediante el apoyo a sus necesidades psicológicas, emocionales, cognitivas, físicas, comunicativas y sociales.

¿Quién puede beneficiarse?

Debido a que la participación y la respuesta musical no dependen de la capacidad de hablar, la musicoterapia es una intervención clínica particularmente efectiva para las personas que tienen dificultades para comunicarse verbalmente. Para las personas afectadas por discapacidad, enfermedad o lesión, trabajar con musicoterapeutas puede cambiarles la vida. Los niños con autismo pueden desarrollar habilidades emocionales, sociales y de comunicación. Alguien con una lesión cerebral adquirida como resultado de un accidente puede ser ayudado a recuperar su habla. Una persona mayor asustada por el aislamiento y la confusión provocada por la demencia puede, a través de la naturaleza poderosamente evocadora de la música, conectarse nuevamente con estos recuerdos y compartirlos con otros.

Los musicoterapeutas con frecuencia trabajan como miembros de equipos multidisciplinarios en salud, educación o atención social, o en la práctica privada.