¿Te has imaginado llevando contigo alguna prenda Tous plata y lo diferente que podemos vernos? posiblemente si o no. Lo mismo pasa con la música, pues no tenemos quizás idea de lo realmente importante que puede ser la música para nuestras vidas. En el transcurso de los últimos hallazgos realizados en ciencias como la neurología, psicología y biología, al parecer demuestran que sí somos sensibles a cambios cuando escuchamos melodías que nos son agradables, puesto que no sólo se logra modificar nuestro estado de ánimo, sino que además, ello tiene una alta influencia positiva dentro del desarrollo cognitivo del ser humano, estimulando nuestra inteligencia y nuestra salud.

Incluso recientemente, tales consideraciones no habían merecido la atención de la ciencia, pero en nuestros días, el estudio de la relación existente entre la música y el bienestar ha pasado a ser una fértil fuente de investigación y debido a ello comenzamos a darle respuestas a determinadas preguntas como: ¿Se pueden controlar las emociones que sugiere la música? ¿se encuentra relacionada nuestra capacidad de apreciar y crear melodías con el funcionamiento del organismo?.

Tomemos en consideración a la depresión para tener una idea de la influencia que puede ejercer a música en nuestro cuerpo. De acuerdo a las investigaciones se ha concluido que escuchar canciones acompañado de un tratamiento para la mejoraría de los síntomas de la depresión reduce la ansiedad. Y es que desde hace más de una década, los científicos no habían recurrido a la revisión de forma sistemática respecto al aporte de la musicoterapia en los innumerables casos de depresión. En ello se muestra pionero un equipo de investigadores europeos cuando decidieron tomar algunos informes que habían sido realizados alrededor del mundo. En dichos informes participaron unas 421 personas, desde adolescentes hasta personas de mayor edad, a lo que debían responder si su preferencia se encontraba en llevar un tratamiento habitual que los ayudara con el trastorno y que también pudieran tocar o cantar, o solo escuchar canciones para sentirse mejor.

Haciendo una lectura de cada uno de los estudios, se pudo notar que la depresión, siendo un estado que altera el ánimo, disminuye el interés y hace perder el placer en las personas, al parecer puede ser combatida a corto plazo con música. Se trata específicamente de terapias de musicoterapia que han sido de uso común cuando se trata de enfermedades como parkinson, alzheimer, autismo, e incluso el sida.

El efecto se encuentra en que la música posiblemente minimiza los síntomas depresivos y de la ansiedad, ayudando con el mejoramiento de nuestras funciones como por ejemplo mantenerse participativo en el trabajo, en las actividades y en las relaciones. Los expertos aún no han afirmado si es mejor la terapia con música o la terapia psicológica, pero sí dieron evidencias notorias de una gran mejoría en aquellos pacientes que decidieron combinar los dos tratamientos. Lo mejor de todo es que no se registró ningún efecto adverso, por lo que se solicitaron más ensayos, sobe todo para los niños y adolescentes, a fin de poder reafirmar tal hallazgo a través de investigaciones sobre cómo funciona la musicoterapia.