El empleo de las notas musicales desde los primeros años de vida ha sido  una excelente herramienta en un sinnúmero de terapias que se encuentran estrechamente relacionadas con diversos temas que se relacionan con la salud aunque pensemos que entre ellos existe un divorcio, no lo es. La música concentra la posibilidad de que se produzcan endorfinas en el cuerpo, así como una importante cantidad de neurotransmisores con los que se alcanza una verdadera sensación de bienestar.  

Con tan solo escuchar una melodía que nos agrade, es posible evocar una cantidad significativa de eventos y emociones de diversos tipos, con los que las personas han ocupado gran cantidad de sus recuerdos en el cerebro.  

El proceso de envejecimiento se apoya en el ritmo de una melodía

Al igual como funciona en los niños, una canción o melodía adecuada puede estimular en los adultos mayores gran cantidad de beneficios, razón por la que las terapias en las que se integra la música suele ser de gran ayuda para mejorar su desempeño diario.  Así mismo, las personas que han practicado el conocimiento de algún instrumento conservan de mejor manera sus habilidades cognitivas a esta edad senil.

Cuando las personas a esta edad se encuentran  bajo asistencia domiciliaria o en hogar de cuidado, suele ser relevante el empleo de la musicoterapia ya que es una excelente herramienta que estimula la memoria, la atención, la comunicación y por ende, el lenguaje. Como consecuencia directa de todo ello, todas las actividades cotidianas resultan más placenteras y agradables. 

No se trata de una moda

En realidad no lo es. Bien es conocido el uso de la música desde los tiempos de grandes filósofos como  Pitágoras, Platón o Nietzsche, los cuales sostenían que la música poseía un gran poder a través de sus melodías, lo cual le permitía al espíritu de las personas expandirse. Esta quizás es la razón primordial por la que en la actualidad  aún se emplee la música como terapia al momento de potenciar las emociones y las capacidades tanto físicas como mentales. 

Por su parte, la música también es capaz de minimizar ese envejecimiento patológico que envuelve a las personas a cierta edad e incluso para aquellos que padecen de demencia senil o del terrible alzhéimer. Aunque también puede ser empleado en personas con envejecimiento normal para estimular sus funciones cognitivas y sus emociones. 

Las personas dependientes y los sonidos 

Son diversas las estrategias que se pueden emplear al momento de realizar algún tipo de cuidado para las personas dependientes y que requiere de cuidado domiciliario. Una de ellas podría ser cantarles, o que ellos entonen una melodía, bailar o quizás tratar de tocar algún instrumento de su agrado, lo cual podría resultar favorecedor en la calidad de vida del mismo pues las diversas melodías mejoran el ámbito psicológico de los adultos mayores, y con ellos los estados fisiológicos que podrían estar afectando su salud, con lo cual también se ve favorecida la postura corporal estimulando la flexibilidad del cuerpo y la respiración.